LA RESISTENCIA REBOTE

La resistencia rebote es un mecanismo de defensa del programa inconsciente de separación y conflicto que se activa a veces después que te ocurre una gran liberación.

El programa ,del cual no somos víctimas sino responsables de haberle entregado nuestro poder, ahora trata de hacernos creer que no hemos avanzado nada para que nos desanimemos, en realidad lo que pasa es precisamente que está perdiendo el poder y trata de reivindicarlo. Puede venir justo después en forma de culpa o un día después en forma de depresión, miedo…

Simplemente no te identifiques con ello pues tú no eres ese programa y adopta una actitud de amabilidad con todo ello y de entrega y confianza en el despertar al amor liberador que está aconteciendo en ti, no tienes que reparar nada, lo divino se ocupa de todo, descansa en tu inocencia y pureza, descansa en ese lugar interno adentro de ti donde te transparentas ante todo conflicto y tormenta y después del pequeño huracán o supuesto bajón sentirás que hay más espacio dentro de ti para respirar en la plenitud de tu grandeza.

Sergio Sanz Navarro

EL YO DEL ESPACIO

Existe una experiencia en la que todos los pensamientos y emociones flotan. En ese momento trasciendes todos los niveles, los percibidos como más supremos y los percibidos como más fangosos o nerviosos.

Es cuando decides dejar a un lado la pretensión de iluminación eterna y el rechazo por los condicionamientos y simplemente te reconoces como el espacio que todo lo abraza.

En ese lugar puedes recibir la incomodidad y la inquietud, el miedo y todo su séquito de perros feroces, la culpa y toda su alquitranosa y retorcida seducción, es donde permaneces impertérrito ante las riñas de la exigencia.

Allá donde se encuentran todos los aquíes y los ahoras y el tiempo se desfragmenta, allá donde el volcán de la ira se apaga con una respiración profunda acogidas sus lavas por la suavidad de un amor insondable que nace desde abajo y sube refrescándolo todo.

Allí amigo vivimos cuando nos permitimos regresar del autoexilio, es en ese lugar donde no es necesario defender ni sostener ninguna imagen de uno mismo donde por fin te encuentras a salvo y puedes beber el exquisito néctar de la expresión del Dios que somos.

Sergio Sanz Navarro

MÁS ALLÁ DE LA PSICOLOGÍA

La psicología padece un complejo de inferioridad porque para hacerse un lugar dentro de la ciencia ha dejado afuera lo espiritual en el ser humano, nuestra esencia divina. Además se ha identificado con corrientes psicológicas alejándose de su propósito original y etimológico de “estudio (logos) del alma (psique)” o dicho de otra manera, el arte de recordar Quien somos.

La psicologia es un camino de partida precioso pero todos lo métodos que ha diseñado son para REPARAR la imagen de lo que no somos. La culpa es la lucecita roja que se enciende cuando se caen los ladrillos de nuestra imagen y nos dice que para repararla hay que hacer algo comportamentalmente o recurrir al mérito pero así solo validamos la culpa y la culpa es falsa pues somos inocentes ya que lo que somos no puede ser dañado y todo es relación.

Agradezco infinamente la psicología actual pero invito a no quedarnos a mitad de camino y trascender la reparacion del yo irreal que es por cierto irreparable.

Bendito fracaso el de haber tratado de construir una identidad falsa que nos invita a descansar en nuestro verdadero ser de la misma manera que la depresión tan patologizada es una invitación a la des- presión de la presión de sostener el peso de nuestra falsa identidad e historia.

Si quieres acceder a este espacio abierto de trascendencia estaremos todos los martes de 10:00 a 12:00 de la mañana gratuitamente en nuestro canal de youtube live Espacio Abierto y de 19:00 a 21:00 con Alverto Varela. GRACIAS

Canal youtube: https://www.youtube.com/channel/UC3d7aAtl4Hv3e1kjRc-0Yww

LA IDEA DEL ERROR ES LA CAUSA,LA GUERRA Y EL CONFLICTO ES EL EFECTO

Hemos confundido la causa con el efecto, pensamos que lo que vemos afuera es la causa de lo que creemos y percibimos pero el origen está dentro. La idea del error te dice ” sin mi no puedes vivir, sin mi no vas a saber lo que está bien y lo que está mal” “eres un irresponsable, cómo te atreves a liberarte de mi, es peligroso”

No hay técnica para dejar de ver error en todo, tan solo preguntate si quieres y la Visión del amor irá llegando a ti en el perfecto respeto de tu permiso. Solo observa cada vez que defiendes la idea del errror cuando juzgas o rechazas, cuando crees que pudo haber sido de otra manera de como fue, cada vez que quieres eliminar un sentir y sobre todo en esos grandes montajes perceptivos en los que parece ser incuestionable que hay errror o injusticia y está justificado el ataque a ti mismo o a otros.

La idea del error y las voces recriminatorias internas que surgen de ella y con las que nos increpamos son inocentes pues son inconsciencia pura. Si luchas contra ellas o piensas que son malas no te liberarás de ellas. Si no hay error no hay amenaza, si no hay amenaza no es necesario que defienda internamente mi imagen pues cada vez que la defiendo o ataco reafirmo y valido la idea del error y la culpa. Es dejando de defenderte que tocas con la inocencia y la pureza, dejando de protegerte de lo que sientes y abriéndote a experimentarlo sin interpretarlo ni historificarlo que tocas profundamente con la invulnerabilidad de tu Yo Real que nunca fue ni será dañado. Si decides liberarte de tu antiguo maestro, de la falsa y tenebrosa guía de la idea del error emepezarás a drenarla de ti, al dejar de autoexigirte sentirás el miedo que tapabas con la exigencia ya que con ella te protegías, tratabas de evitar el castigo que creías merecer por ser erróneo olvidándote de que solo tu puedes castigarte ,con ella compensabas la culpa y ahora al dejar de sentir que no es útil la misma autoexigencia te dice que tu mundo entero se caerá sin ella porque creías que era el sostén de tu vida. Si te atreves a dejarte caer y tienes el coraje de descansar en el centro de tu corazón donde vive el Hogar de la presencia y abrazas suavemente todo lo que sientes todas las madejas de pensamiento se deshilacharán ante la deflagración del fuego del Espíritu.

Entonces comprendes que la libertad es dejar de luchar, empezando dejando de luchar contra la lucha. Lo mejor que puedes hacer por este mundo es dejar de sufrir. Tu mayor responsabilidad es dejar de atacarte pues al no atacarte abres la puerta para que el Amor transforme por completo tu mundo perceptivo.

Sergio Sanz Navarro

¿A QUÉ TIENES MIEDO? ¿ DE DÓNDE NACE TU MIEDO?

La ” paura” me hace no parar…

Mi miedo nace en un lugar de mi donde hace mucho frío, donde las antorchas se debilitan ante las tempestades de la confusión ; es un lugar vacío donde el viento de las amenazas imprecisas pululan y no amainan, donde la brújula de la mente se vuelve loca y solo el corazón desnudo puede entrar.

Es un reino con una ley silente preñada de castigo y condena donde el fin acecha y la sombra de la pérdida acontece como un atardecer moribundo, una luz crepuscular que no es serena sino sirena que sugiere el derroche y el delirio.

¿ Cómo conquistar ese reino si no fuera llevando allá una corte bailarina y alegre llena de amor que danzara por cada paraje orando y proclamando su devoción por la vida? ¿ Cómo hacerlo sin caer en la banalidad de lo grotesco y en la superficialidad de una inseguridad sin determinación?

Sergio Sanz Navarro

2 de mayo de 2017

NOCHES DESENFRENADAS AL ESPEJO DEL AMANECER

La noche de Barcelona está resquebrajada y hay miradas inciertas que en ningún lado caen, la verdad se hace cómplice de la mentira y la mentira se hace cómplice de la verdad y en algún lugar dos miradas extasiadas se cruzan y se abre un espacio de paz, un poema sin recitar, de versos callados que despiden sonrisas que es preludio y tregua hacia el amanecer.

Y se levanta silenciosamente del suelo la bruma y la telaraña del desencanto desdibujando los límites de la realidad y avanzando la fuerza devastadora e implacable de los ángeles caídos, de los fracasos y los arrepentimientos y los amantes huyen desplazados por su propio espanto y su delirio hacia un lugar donde la luz del sol no se pose y así poder salvarse entre caricias rezando para que cuando la resaca química amaine no los encuentre la extrañeza en brazos del miedo y el desasosiego.

Y ya no queda eco alguno de ese tecno que nos transportaba cuando unas horas antes esbeltos y altivos bailábamos sacudiéndonos la frustración y la cólera entre guiños y euforia desvaneciéndonos en el frenesí de la música y el desengaño…

Ahora deambulando y retozando nos apresuramos a encontrar un lugar en la habitación donde poder acurrucarnos y no oír la estentórea y metálica voz de la culpa .

Que la pesadilla no nos atormente y el temblor del desamparo y la soledad no electrocuten tu cuerpo o habrás de vivir y resistirte a no caer a ese vacío que de paralizarte hará de tu habitáculo vientre infecundo de la tiniebla y tenebroso fin de los días tregua, de los días sin huella. Un repetitivo estribillo diabólico y un rumor sordo que harán que tus manos en tu cabeza se estremezcan cual garras implorando porque vuelva la poesía y el aire fresco a tus noches blancas.

Sergio Sanz Navarro

Barcelona 17-05-2017

POEMA ESTOICO

Aunque las trompetas de la muerte retruenen en el valle de la existencia…

Aunque te dejen de lado tus amantes y no puedas izar otra bandera que la soledad…

Aunque el odio emane de lo más profundo de la botella y no puedas rogarle a tu voluntad unas piernas firmes…

Aunque la vida se desnude ante ti con todo su poder y no comprendas por qué se desdibujan los contornos de tu ser…

Aunque pontifiquen los sabios y dirijan hacia ti una sonrisa macabra…

Da igual hermano, camina y no pares, porque vale la pena dejar una estela que viaje púrpura y etérea en el Universo, una estela de cenizas que ardieron en amor… ¡en amor por la vida!

POEMA ESTOICO

Sergio Sanz Navarro, escrito en 2015

¿ DÓNDE ESTÁN MIS POEMAS?

¡ DÓNDE ESTÁN MIS POEMAS !

Quisiera yo brindarte un poema que fuera copa rebosante de devoción, quisiera yo bailar este anhelo henchido de una noble pasión sosegada y acariciar tus tristezas con el reverso de las mías, quisiera yo que nos pusieramos a mirar juntos hacia los ecos de Dios o de la nada.

Quisiera yo dejarme ya de tanta historia y tanto ajetreo, de tanto truco “dao” la vuelta, quisiera yo enfadarme con mi poesía por estar tan seca y asi pellizcarla su frío culo que ya no viene a seducirme a la cama, a esa fría cama donde lloro cada día sin soltar lágrima,a esa fría cama que me espera en cada hostal y donde nunca me encontraré.

Quisiera yo ponerle una queja a mis musas y decirles que salieran del prostíbulo donde se están pudriendo, un prostíbulo lleno de sabiduría rancia y prestada cuya madame es una puta dicotómica que se niega a retorcer su lado más humano y tierno.

Quisiera yo aventarme “de una” hacia la muerte que fuera puerta hacia mi dicha.

Quisiera yo llorar cada vez que escribo un verso sin sentido o cada vez que la memoria me juega el truco de esa nostalgia y me esconde una vez más que esa soledad de la que ahora quiero escaparme también se encontraba en esa fantasía retrospectiva.

Y seguir una vez más,total por estar pleno aunque sea una vez al día, total por no matarme sin suficientes excusas.

¡¿ Dónde están mis poemas?!

¿En que recóndito lugar de mi se han escondido? ¡¿ A qué patria de hielo han huido dejándome este vacío en el corazón?!

Fugitivos versos de mi alegría perdida
¿ a dónde habrán ido a parar que me tienen aquí gimiendo sin gusto?

Quisiera yo quitarme esta rabia de un plumazo y (…)

Sergio Sanz Navarro

En alusión al título: Cuenta el historiador Suetonio que el emperador Augusto gritaba desesperado estrellando su cabeza contra la puerta y por las esquinas ante una batalla que perdió en las Galias : ¡ Donde están mis legiones! ¡ Devuélvanme mis legiones!

Escrito el 27 de junio de 2018

EL FRÍO Y ELLA

Al despertar la comida yacía fría sobre la mesa y mi madre caminaba por la casa dejando un rastro de soledad sobre el frío suelo.

Mi entrañas no demandaban el hambre necesaria y apenas probé aquella rutinaria y absurda necesidad que el plato ofrecía. Llevaba incrustado en el alma ese tácito pacto entre tristeza, miedo y desamparo que a falta de palabras convine en llamar soledad.

Nada ofrecía aquel salón que no fueran ruidosos y borrosos recuerdos que aplaudían mi fracaso y dibujaban un atascado futuro olor cloaca.

En la casa se escuchaba la melancólica sinfonía de los sueños rotos, aquellas promesas que un alejado día en el tiempo exigimos a la vida y que oxidadas por el paso de los años andan renqueantes y ruidosas sobre las frías salas de nuestra memoria.

Me asomé a la ventana contemplando como la lluvia caía sin ganas y preguntándome qué irracional sucesión de hechos me habrían hecho llegar a tal situación.

Sola y en una esquina de un apartado y oscuro rincón esperaba aquella coronada puta con la que solía quedar todas las tardes para evadir mis inquisitivos remordimientos, de ella decir que nunca me dijo su nombre pero que me enseñó bastante del mío.

Abrí la sólida puerta de mi casa, aquella férrea puerta que solo protegía un museo de tristeza y nostalgia; porque había venido a mí aquel poético pensamiento de encontrarme con ella en esta ciudad presa del gris otoño, los solitarios coches y las mujeres que envejecen.

Llegué al sótano de aquel tugurio donde solíamos vernos, la banda de jazz había perdido toda referencia y tocaban suave y en decadencia las notas transcritas de una vida de excesos, sin horarios ni rutas, solo desahogándose de la soga de la desilusión.

Ella esperaba en la mesa de la esquina ofreciéndose a mí en todas sus formas y hazañas. Me acerqué, me dijo que sentía aquellas veces en las que me había hecho daño, me dijo que era un consuelo hodierno que hacía ver que el futuro cabía en la mano, ella no sabía que yo ya la había perdonado.

Estuve con ella toda la noche y todo se teñía de una sensación agridulce que consolaba mi mente, cada vez que ella me tocaba y yo me succionaba en ella toda la belleza del mundo acudía ante mis ojos como si fuese el portador de un secreto que solo mi mirada delataba y que ofrecía todo un delirio de placenteros momentos.

La cogí por el culo y me la llevé de allí pero por algún extraño suceso desorientado en la dramática noche la perdí y en lágrimas y gritos estallé arrasando con todo a mi paso.

Entré en casa, la misma fría y kafkiana casa, y a tientas llegué a la habitación donde una vez tumbado dormí abrumado por extraños sueños y una sed que me atormentaba.

Desperté pronto al amargo silencio del habitáculo y cogiendo una fina chaqueta salí y paseé por la calle y allí la vi sola y medio vacía en una parada de autobús, una vez más me la había jugado haciéndome sonreír en aquel chejoviano sueño alcohólico que solo ella podía ofrecerme.

Sergio Sanz Navarro

Escrito en la universidad, en 2012 ,durante mi etapa de bebedor

Imagen: ” El bebedor de absenta” de Viktor Oliva

EL GOCE DE LO REAL EN EL CORAZÓN DEL SUEÑO

Me sentía perplejo de disfrutar como se consumaba el goce en mi capacidad de soñar, me alegraba respirar el latir del corazón del amor real y pleno en el cante jondo del centro mismo de mis anhelos.

Era una suerte de paradoja evocar el futuro para gozar del presente, una especie de sortilegio que colapsaba el tiempo y todas las palabras volvían de nuevo a brotar del fresco río de mi interior.

Yo simplemente me deslizaba y destilaba por las rendijas de la tarde y una incongruente subjetividad del espíritu disolvía todos los autoengaños en el encuentro con mi más íntimo y profundo deseo verdadero de liberación.

Tan reconfortantes eran estos paisajes de libertad como nauseabunda la sensación que surgía de mi a veces al recorrerlos pues seguía presente en mi el miedo a perder la compostura en el sumergimiento total del estremeciento del olvido de mi tambaleante,renqueante y tan defendida imagen.

Propicios e inaugurantes eran los brillos que surgían de mi mirada,cual oráculo de lo eterno y de lo placentero atraían a mi una gravitación de corrientes de aire fresco que me permitían volar en la ibicenca tarde de mis cariñosos y serenos desvaríos, del reconocimiento externo e interno de la belleza y chulería de mi ser…

( Que vergüenza reconocer la chulería de mi ser, se pierde toda gracia de decirlo,pero si esto sirve para facilitarte que tu reconozcas gustosamente la tuya aunque sea en el silencio entonces ¿ qué problema hay?, el olvido de la noche y el hechizo de la música hará que nos perdamos de estas líneas para acceder al verdadero recuerdo de lo supremo de la danzarina, preciosa y extasiante emanación de nuestras esencias fundiéndose entre ellas.)

Sergio Sanz Navarro