UN OCÉANO DE CALMA

Hay una Calma oceánica en el fondo de mi, en el fondo de ti, un silencio tangible como el de la mañana que lo empapa e inunda todo donde todas las preocupaciones pueden recostarse a descansar y disolverse.

Es como un dejarse caer en el fondo mismo de la incertidumbre donde encontramos el misterio divino de lo que realmente Somos, es una certeza sin palabras que se vive y que no necesita seguridades, una firmeza suave hecha de un coraje inmenso que respiramos donde nuestra respiración se ensancha y el corazón se alegra y reconoce inexplicablemente.

Es ahí donde todos los miedos se serenan y la culpa se silencia como si fueran gritos confundidos y desordenados que hallan su alimento sinfónico y ansiolítico en la fuente de nuestro Ser más profundo, entonces el tiempo pierde todo el peso, el pasado se vuelve un eco de gratitud y el futuro se vuelve un presente de dicha desplegada en el ahora donde disfrutas del abrazo que te das y que le das a todo. Y toda tristeza se desvela como un amor comprimido que liberado le devuelve el brillo a nuestros ojos de una esperanza que se realiza y se consuma en sí misma en el florecimiento de una plenitud que no exige nada y lo recibe todo con amabilidad.

Y es que cuanto más cariñoso eres contigo más aumenta la valentía de entregarte al viaje de la expansión del amor infinito. Estamos todos juntos. Te amo .

Sergio Sanz Navarro

Entonces te empiezas a dar cuenta de que te estás enamorando de que las cosas no salgan como esperabas… como tu querías o creías querer… el ” no sé” se ha vuelto tan profundo que la expectación de la sorpresa ha sustituido la tensa y exigente expectativa…

Y hasta ya te alegras cuando todo ” se arruina” , sonríes como aquel que sabe que su enamorado o su enamorada le tiene preparada… una fiesta sorpresa….

Sergio Sanz Navarro

Sonriendo en Mí

Cerraba los ojos y la escuchaba cantar y realmente podía encontrarse y fundirse en su corazón con ella, su voz era como una marea dulce que disolvía toda soledad.

Y de repente se conmovía de como se segregaba tanta belleza de toda supuesta incomprensión y la vida se volvía arte vivo y latiente.

Entonces ya no había mas que comprender, solo ser fiero en ese amor radical y podían caerse todos los planes de ir a Egipto,de orgías con mdma y citas románticas… porque me había vuelto loco de amor, había encontrado el sentido, mi función no mecánica, la paz que me informaba de la perfección y además tenía dinero para cerveza y fotocopiar poemas y repartirlos…. y había música nueva…
por todas partes…

Sergio Sanz Navarro

OJOS BRILLOSOS

Médium del amor loco, taquígrafo de la sinfonía del desenredo de lo inadmisible, en el frío sin frío me habito, en la belleza me baño, en el coraje sin oposición danzo, en el coraje suave, sin fricción y que abraza la fricción, en el coraje que no es coraje, es Vida. Porque el coraje no es bravucón, es Dignidad Infinita y descarada, sin vergüenza , el coraje es ser impertérrito ante los lamentosos ecos de la ilusión del desamparo porque el desamparo es una decisión que tomas en el instante en que crees en la culpa.Deseo… el tan juzgado como peligroso deseo es el torrente del amor abriéndose paso en el lugar de ti donde crees decidir y a la vez decides.Y así se va desperezando mi sueño de un colocón de amor constante, sí , estar colocado en Lo Real, así de loco y de desubicado para lo que está desubicado es el amor…Cómplice de lo inusual me volví, arte del arte y sensualidad por todas partes veo…

Sergio Sanz Navarro

ALQUIMIA DE MISERICORDIA EN EL VAIVÉN DE LA DEAMBULACIÓN

Y en el terror de la soledad busco una sensación de compañía y a veces solo encuentro un murmullo, una anestesia barata y sin rumbo. Solo cuando te respiro a Ti…Mi mi corazón se serena y se relaja.Solo encuentro sentido escribiendo, ahí me recojo mientras el mundo berrea, mientras me zarandeo viendo a las chavalas pasar y sueño en ellas efímeramente mi salvación, mi paz, mi oasis… Solo aquí en estas letras encuentro la alquimia que me consuela, solo aquí ocurre la fotosíntesis en oxígeno de amor del dióxido de carbono desordenado de percepciones que arrecian sobre mí.Y el alcohol es ya un agua fuerte que apacigua esta leve desesperación, a veces me gustaría desaparecer y entonces inexplicablemente a lo lejos veo una luz de atardecer despuntar y vuelvo a enamorarme de la vida.Estos son los días en los que no pararía de escribir. Sirenas de policías buscan delitos en la calle y no logran ya distraerme de la comprometida vigilia de inocencia que vine aquí a expresar y vivir.Abro bien mis ojos y el corazón como un loco devoto de un Parnaso de delirio de intasis y lloro cuando me reconozco, cuando siento mi belleza en mitad de la devastación, la culpa me persigue y yo me volví tan ágil en esquivarla… como aquel que desoye los embauques de Satanás.Y suenan reggaetones a lo lejos que me invitan a bailar, a perderme en la parranda pero solo puedo respirar y ensancharme en este silencio.Ya ni si quiera me molesto en preguntar por qué a lo que vivo o parezco vivir, ya ni si quiera me inmuto ante la tentación del arrepentimiento.Todo se ha vuelto una dureza blanda en mi, como el protagonista de un western de amor.Es demasiada belleza a veces, como si no diera a basto de absorberla toda y otras veces el espanto sueña como un tronar de cacerola.Que extraño es este mundo, que tierno escenario para amar, el patio de juegos del intrépido niño de Dios que se abandona seguro en su invulnerabilidad.Y yo aquí en la esquina de un parque, en un banco, con un cuaderno recién comprado y rodeado de bares, de personas y de ecos de disfrute relatandolo todo desde el balcón de mis ojos automisericordiosos.Y la lluvia sigue cayendo… despreocupada mente… y temo el momento de parar de escribir como el que teme que pase el efecto de la droga que le hacia no sentir la abstinencia de Dios.Y sin embargo no hay mayor ilusión que el abandono, no hay orfandad en el corazón del Universo. La soledad es solo una loca y obstinada autoexclusión de la pureza del suceder.Y no puedo hacer otra cosa que honrarte hermano, hermana, a ti y a cada uno de los a veces fatigados caminantes y aventureros de la existencia.Me entrego al sino del poeta, del escritor o de lo que sea que esto se llame, me entrego al Amor Infinito.

Sergio Sanz Navarro

DESPUNTES DE LUZ

“La verdadera observación no es evaluación, no saca conclusiones ni juzga. La verdadera observación está imbuida de amor y acaricia y se posa con suave atención en y entre lo que observa (mecanismos, pensamientos, “situaciones”…) sin querer eliminarlo ni hacer nada con ello liberándolo de todo peso de culpa e incorreción, incluso a la evaluación misma. Esta mirada transformará tu vida inundándola de amor y de un dulce goce y paz. Es un espacio infinito,la verdadera observación deja de ver todo conflicto,se vuelve ciega a él y solo ve lo real, el océano sereno e infinito que eres y donde compartes eternamente amor y plenitud hasta que el tiempo y la exigencia se diluyen.”

“La impureza es una creencia. Un estado de suspicacia sobre uno mismo, de sospecha sobre la pureza de mi intencion. La observacion de si la intencion provenia del ego,de un personaje o del Ser fue una estacion de paso para discernir y afianzar el reconocimiento de mi ser pero puede convertirse en una interferencia, en una traba a la espontaneidad.Cuando la mente dicotomica se diluye, el ego y los personajes se ven como amor y dejan de ser algo separado de él,entonces vivimos sin pensar y fluimos desde la confianza en lo que brota y fluye a través de mi sin obstruirlo,estrangularlo o minimizarlo. Soy. La impureza no es real,es una distorsión perceptiva de la pureza incuestionable de lo divino expresándose a través de ti.”

PROFECÍA PRESENTE DE AMOR

Y contemplaré la desolación sin asustarme , lo llenaré todo de amor dejándome amar en mi indefensión.Me perdonaré a mi mismo por haber creado esta experiencia de separación y algún día me reiré , sonreiré ya sin duda alguna en la certeza de lo que Soy.No se que hago aquí, amar, no sé donde estoy, estoy nadando en Dios, la vida con sus vaivenes absurdos y a la vez armonicos, indefiniblemente perfectos. Me perdonaré por haberme reventao los pies buscando amor, me acurrucaré ebrio en la esquina del vagón a escribir estos versos y me abrazaré.Y mientras asevere el grito del fracaso y la ruina en mi mente yo no me perturbaré y cruzaré todos los limites de la dignidad hasta que ya ni sepa qué es, hasta que solo mi estar sea una mirada fiera de amor y ausencia de ataque.Y me disolveré en la ausencia del control, respiraré mientras el miedo sacude mis huesos y me deleitaré de sentir en lo inevitable mi absoluta inocencia.Y mientras la lluvia caiga sobre Madrid y una calma gris inunde el metro entero mientras viajo… me dejaré acariciar por esta tranquilidad inexplicable.Y me inundarán lagos enteros de poesía en cada lágrima y caerán al suelo como una lluvia de oración y se destrabará todo pudor y caerán los velos que parecían tapar el amor y todo se convertirá en un perfume de embriagadora primavera de pasión.Y volarán las golondrinas al ver al bardo cantar y los exégetas saldrán a la calle proclamando su asombro, su perpleja confusión y los juglares trovarán cual muecines las notas de una canción sin nombre y yo seguiré llorando de sentir como escribiendo me regenero y el dinero no volverá a ser jamás una preocupacion.Y volveré a sentir todo el amor en mi corazón de todos los que me amaron y ya no será más una opción el rechazo. Y el amor seguirá secretándose en mi y ya no habrá tregua pues no habrá mas ausencia de paz.Y los días raros ya no serán más un oscuro enigma, serán sin duda una bendición, ya no serán más la deshojada nostalgia de un paraíso perdido y serán agua florida de eterna bienaventuranza.

Sergio Sanz Navarro

PLÁCIDO DE PLACIDEZ

Fresco… como el aire de Madrid en primavera, así está mi corazón… fresco … como el agua del manantial del deseo divino que somos, como el amor que fluye cuando me comparto.

Luz de luna y rocío de la noche que respiro , las ventanas abiertas y los ecos de las músicas de las casas que me rodean entran y bebo por los oídos el olor de sus aromas.

Y los árboles abriendo todos sus poros desprendiendo su celebración, su canto encantado de sirena en el que me fundo y me dejo respirar… y mi boca sabe dulce cuando sube desde adentro la saliva que expresa mi organismo cuando metaboliza el dulzor del melocotón de la vida.

Y mi voz vibrando acariciando mi garganta desde adentro mientras recito entre susurros los versos que arriban a mi corazón y lo atraviesan como barcos invocados por un sol naranja de poniente.

Y mi sonrisa se hace eterna ,ancha como el cielo y mi corazón se alegra y me enamoro de mi amando y me deleito en el éxtasis del conjuro de la creación y me recorren las palabras como una ducha interna que baña de calma este paisaje que reverbera en brillos, en ecos extensos de la belleza absoluta.

Entonces el perdón eclosiona desde adentro de cualquier preocupación descascarando las ilusiones y contemplas el camino abierto de la existencia ,el regalo infinito que vibra detrás de toda percepción o interpretación y los ruidos se disuelven en el silencio sonora de la plena canción del universo.

Sergio Sanz Navarro

POR LOS DELICIOSOS MARES DE LO IRRACIONAL, UNA EXPERIENCIA DE DEVOCIÓN

Un corazón abierto que abraza el universo entero crea una vivencia de amor inconceptualizable que armoniza y suaviza tu vida.

Oxígeno de éxtasis, flor de amapola, esencia dulce de agua de panela con limón.

Jazmín y azahar pueblan los vientos de esta morada… la existencia.

Sublime andar, pausado y firme caminar, movimiento grácil, fluidez de confianza.

Gitanas que cantan con su mirada la pícara y chula melodía de un amor que parece esquivo, juguetón, pero que se derrama inevitablemente por las esquinas de los negros contornos de sus ojos.

Seducción de celebración en los prados del atardecer de los barrios que habito.

Escribo como escriben las rosas cuando respiran, exhalan sin protocolos su aroma de gratitud, su desinteresado canto, su om, su vibración.

Suenan como suenan las guitarras en las playas de mis sentimientos.

Bailan como bailan las mujeres en los porches mexicanos de mi memoria.

Glorifican como brotan las poesías de los músicos que cantan en los vagones del metro.

Y me hallan… me hallan perplejo, borracho de júbilo, pletórico de asombro, inmerso en mi, inmerso en ti, inmerso en Todo.

Sergio Sanz Navarro