PEYOTE

Peyote : medicina del mundo para el mundo

Tuve la oportunidad de vivir esta experiencia hace ocho años, en la cuna geográfica y espiritual del peyote en México, Real de Catorce, en San Luis de Potosí, donde se encuentra el Cerro Quemado, lugar de peregrinación de las tribus de Nayarit donde según la leyenda fueron guiados por un venado azul. Desde Ciudad de México tomé un autobús a Matehuala y de ahí otro al pueblo colonial de Real de Catorce. Allí subido a lomos de un caballo, sin más compañía que la de la persona que me alquiló la silla de este hermoso y noble animal me fuí hacia los adentros del desierto de Wirikuta , no os imaginéis el tipico desierto sahariano lleno de arena pulida, sino mas bien un semidesierto con algunas plantas y árboles aqui y allá y un sol acariciador. Fue con siete peyotes grandes que me sumergí, así llamados por su tamaño y gestación de años, vi el ADN de la existencia, la belleza pura con la que está tejida el universo, arte vivo, amor, allí en la cima del monte viendo atardecer, en la cúspide de la experiencia, mi corazón me susurró «¿ a qué tienes miedo?» Y un silencio me inundó de paz como una respuesta natural que fue el pórtico de entrada hacia el paseo de regreso al mágico pueblo mientras la lluvia suavemente caía y la gratitud me llenaba de gozo y de alegría por esta hermosa experiencia que es vivir, estar vivo,la dulce vida, respirar…

La mescalina es solo uno de los 40 alcaloides que contiene el peyote, juntos se convierten en un cóctel bioquímico natural que facilita una expansión de consciencia y una apertura de corazón hacia una conexión plena con la totalidad del cosmos. Llamado «hikuri» por los wirrarika (huicholes), es usado por muchas tribus. El capítulo 4 de la serie «como cambiar tu mente» de Netflix está dedicado a este cactus, aunque solo se muestra un zona y una parte de la historia y usos de esta planta.

Es necesario crear muchos invernaderos y plantar en el desierto para abastecer la creciente demanda que surge cada vez más ante la evidencia de los beneficios del uso terapéutico y espiritual de esta medicina, llamada droga erroneamente por muchos. El peyote tarda de diez a quince años en estar listo y según los estudios es más rico a nivel bioquímico y psicoactivo cuando crece en entorno salvaje. Es una medicina única que al menos una vez en la vida recomendaría que todo el mundo que quiera pueda experimentar.

Sergio Sanz Navarro

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