YOPO : «EL RAPÉ DE LOS DIOSES»

El yopo es una medicina natural enteógena que permite vivir una experiencia de Comprensión de la dualidad y el teatro de la separatividad de nuestros personajes desde el Amor de la Unidad y una conexión tremendamente placentera ,sensual y extática con el Todo.

Su origen y primeros usos se encuentran en la Amazonía Venezolana en los pueblos piaroa, jivi y yanomami. Se prepara con la semilla molida de la planta Ananthethera Peregrina que mediante un proceso de mezcla con otras cenizas y plantas queda configurado en unas pequeñas placas o tortas de color negro que serán las que después se muelan antes de su inhalación.

La manera de consumir esta medicina es inhalándolo con una yopera que es un instrumento en forma de tubo que se bifurca en dos pequeños tubos que encajan con cada orificio de la nariz. La persona esnifa el polvo que ha quedado molido en el plato media hora después de haber masticado y tragado el caapi. También puede ser proyectado por el facilitador en la nariz de la persona soplándondoselo con un tubo.

El caapi es la liana de la ayahuasca molida y cumple una función relajante de apertura pero sobre todo desinhibe la enzima IMAO del hígado para que así no se disuelvan los principios activos del yopo y la medicina haga su efecto. Como inhibidores también pueden utilizarse la ruda siria o la pasiflora.

Cuanta más cantidad de caapi se consume más dura la experiencia y mayor es su intensidad. Es por ello que los piaroa llaman al caapi » la gasolina».

La postura ideal para navegar en la experiencia es sentado sobre un pequeño banquito en cuclillas. Los codos han de ponerse sobre las rodillas y los brazos cruzados y la frente ha de quedar posada sobre ellos. Lo ideal es moverse lo menos posible. Esta postura es conocida como » Quami quiachi» que se traduce como » fortaleza de corazón» y que va más allá de ser una simple postura para convertirse también en una actitud serena y feliz ante la vida orientada hacia la paz interior y la consciencia del inmenso poder del amor que radica en nuestro Corazón Radiante.

La experiencia comienza a los 5 minutos de haber inhalado el yopo. El cuerpo empieza a calentarse y se empieza a sentir un hormigueo gustoso por todo el cuerpo. Es en este momento donde pueden comenzar los vómitos que tienen el propósito de desintoxicar el organismo y de abrir y desbloquear todos los canales energéticos.

Es entonces cuando comienzan las visiones que tienen el propósito de desajustarte y confundirte para ir abriendo nuevos espacios perceptivos. Es importante no tratar de analizarlas ni prestarles demasiada atención, tan solo es importante entregarse a la experiencia y sentir, atravesando asi la parte visionaria que es lo más superficial de la experiencia para adentrarse en un periodo de turbulencias donde pareciera que que están batiendo tu mente agitándola para desordenar la percepción egoica de separatividad y asi abrir una autopista directa al cielo de la unidad que es adonde te lleva la experiencia. Te sumerges así en un inconmensurable sentimiento de gratitud y comprensión desde el que descubrirse a uno mismo, a los otros y a la vida desde los ojos del amor. Solo desde el Amor podemos conocernos realmente pues el amor es lo que somos. El análisis y la evaluación sólo nos llevan a una imagen distorsionada y fragmentada de nosotros mismos. Es por ello que este tipo de medicinas como el yopo marean primero al «analizador» que hay en nosotros para así adentrarnos de lleno en una experiencia de síntesis total con todo. Una experiencia oceánica donde se siente un aire fresco dentro de nosotros que nos expande y extiende volviéndonos Uno con la Naturaleza.

La experiencia se vive con los ojos cerrados al principio y en la posición indicada. Esta parte dura aproximadamente unos 15 minutos y una vez se ha alcanzado el estado de plenitud nos quedamos en él de 2 a 3 horas. Por lo tanto la parte más fuerte e intensa de la experiencia es al principio llevándonos después a una experiencia extensa y profunda de simplemente gozar y Ser.

El yopo es el puente perfecto entre la ayahuasca y el Bufo Alvarius. La primera parte la experiencia es idiosincrática del yopo en sí pero después nos lleva paulatinamente a una experiencia similar a la ayahuasca que nos conduce de manera elegante y sin las aparatosas reacciones del bufo alvarius hacia una experiencia de completitud.

A nivel químico el yopo es poseedor del n’n’dmt que es el principal principio activo del brebaje ayahuasca ( contenido este en la segunda planta con la que ésta se prepara, la chacruna) y también del 5-meo-dmt ( principal principio activo del bufo alvarius, aunque en el yopo se encuentra en una concentración menor), también el yopo posee bufotenina.

No existe ningún caso documentado de muerte o de debut de una psicosis crónica por consumo de yopo.

Lo que si existen son multitud de testimonios de personas que después de la experiencia han sentido el primer gran click para iniciar un proceso de liberación total de las creencias autolimitantes que nos aprisionan y que ha conducido a muchos a salir de estados alterados como la depresión o la adicción.

Sergio Sanz Navarro

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